lunes, 6 de enero de 2014

Desenfadarse: primeros pasos

Buenos días y feliz año 2014:

Te deseo un ciclo de aprendizaje, proyectos, retos, amor, amistad y realización.

Vaya, es difícil escribir algo que no se haya dicho mil veces respecto al nuevo año. Por mi parte, tengo interiorizados los cursos lectivos como periodo* anual, de modo que para mí Año Nuevo es el día uno de septiembre. Creo que las vacaciones sí definen la ruptura y el inicio de un nuevo ciclo, donde puedes pensar y dejar en barbecho todas tus ocupaciones mentales para aflorar renovado/a, decidir si quieres estudiar algo o comenzar con los buenos propósitos. Sobre éstos he leído un artículo con un punto de vista novedoso en el cada vez más interesante blog unodecadavez

Llego tarde para que esta entrada sea útil en Navidad, si has sobrevivido a estas fechas, adelante.


Paso 1 para desenfadarse: enfriar el cuerpo.



El enojo supone una sobrecarga de energía y de adrenalina que nos prepara para el ataque, como nos hablan diversas mitologías con sus guerreros y batallas prodigiosas, como la celta con su espasmo de furia**. 


Necesitamos por tanto, descargar esa energía sobrante: sal a andar, baila, muévete, agítate. Retírate a gritar, y vuelve a hablar con la persona con la que te has enfadado una vez que has vuelto a la calma.

Algo que recomiendo cuando estoy con niños y niñas es que salten lo más alto que puedan con los pies juntos: el enfado cósmico se transforma en alegría, ya que no es posible divertirse y estar enfadado/a


Aprovecha la similitud en el flujo de energía entre la ira y la dicha, y transforma una en la otra. 

Merece la pena esta búsqueda interior constante. También nos sirve buscando el sentido del humor en la situación. En vez de contestar un improperio, piénsatelo dos veces y busca algo gracioso. 

Esto nos lleva directamente a:

Paso 2 para desenfadarse: enfriar la mente.

Las creencias sobre la vida pueden echar más leña al fuego de la ira: revisa las tuyas viendo si te concuerdan estas:

"Lo ha hecho a propósito",
"Actúa para hacerme daño"
"La vida es una batalla, unos ganan y otros pierden", 
"O todo o nada".
"Que se joda también".

Si las cambiamos poco a poco (tras el temporal, no en plena exaltación), a tomarnos los conflictos como un reto a resolver, a aceptar el flujo vital 
"lo que sea está bien", "Todo es un aprendizaje", "no pasa nada", "soy más grande que esta ira",
si tratas de ver en perspectiva, dentro de tu vida, qué importancia tendrá dentro de una década este enfado, seguro que lograr atemperarte.

Paso 3 para desenfadarse: enfriar las emociones.

Si dejas que un enfado se convierta en odio, con por ejemplo, el deseo de venganza, serás el primer perjudicado/a.

Esto será ya en la próxima entrada, donde veremos el paso a paso de la expresión de la ira hasta llegar a la autoafirmación. 



*Acabo de descubrir que período se puede escribir con o sin acento.
**(Magnífica saga de cómics de Pat Mills y Simon Bisley)

Entradas relacionadas:


7 claves para definir con éxito tus buenos propósitos.- 7 pasos para elaborar un plan de acción- Alerta: situaciones con las que puedes apartarte de tus objetivos.

Funciones de la mente y cómo usarla a nuestro favor
Empezar a pensar mejor



Mi bendición:


Virginia Castanedo



Creatividad, Arteterapia y Educación emocional 
Sesiones individuales y grupales
sendarte.arteterapia@gmail.com
679 664 693- 946 022 836
Canal de Youtube: Elcaminocreativo 





4 comentarios:

  1. ¡Gracias por la mención! :D Al hilo de los propósitos de Año nuevo, hoy hablaban en la BBC de un estudio del University College de Londres que ha desmitificado lo de que se necesitan 21 días para implantar un hábito; descubrieron que el tiempo necesario era más cercano a los 66 días (más o menos, con hábitos sencillos como usar seda dental, se tarda menos que con otros que requieren técnicas más complicadas, como hacer dieta o dejar de fumar). El origen de los 21 días viene de un libro publicado en 1960 por un cirujano plástico, que decía que se tarda 21 días en aceptar el cambio físico tras una operación. Como los cambios físicos "normalmente" originaban cambios psicológicos (incremento de la autoestima y seguridad en uno mismo...), dedujo que 21 días sería el tiempo necesario para crear hábitos.

    El artículo (en inglés): http://blogs.ucl.ac.uk/hbrc/2012/06/29/busting-the-21-days-habit-formation-myth/

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  2. Gracias a ti por leer este blog, por comentarlo y por escribir el tuyo: ¡las personas creadoras necesitamos comida para la mente y el alma!
    Muy interesante el comentario: sería buena idea comenzar un nuevo hábito y ver en qué momento se implanta, e ir poniendo la evolución en el blog. Entiendo que también dependerá de la disciplina interna de cada persona (la innata y la educada). Ahora sólo queda elegir el hábito, a ver qué se me ocurre. Un beso.

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  3. Feliz año!
    Estupenda entrada del blog. Precisamente me ha venido muy bien en estos días de "vuelta al cole" sin haber podido realmente irme. Pero tengo una pregunta: ¿no es importante a veces enfadarse también? Más que nada para que no te tomen por el pito de un sereno. Porque a veces a mi me pasa y me enfado conmigo misma por no enfadarme y enseñar los dientes a tiempo.
    Por otro lado, fantástico también el blog de Uno de cada vez, está genial y la idea de base es estupenda. Ya me temía yo que lo de cambiar hábitos no podía ser tan fácil, solo en 21 días.
    Lo dicho, muchas gracias a las dos por vuestros consejos y vuestra creatividad y mis mejores deseos para este año que comienza.
    Un abrazo,
    Nagore

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    1. ¡Felicísimo año, Nagore! Gracias por comentar, me estimula muchísimo ver que a alguien le interesa lo suficiente el tema como para escribir. Pues sí, el enfado tiene una parte útil, para no dejarnos pisar. Te agradezco de nuevo, porque me acabas de dar tema para otro post. Por cierto, voy los miércoles a Zalla y cojo el tren a Balmaseda; me acuerdo de que vives por ahí. Un abrazo.

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