lunes, 26 de marzo de 2012

Entrada número 200 y mapa de valores personales actualizado


Buenos días y bienhallad@s:

Esta que estáis leyendo en la entrada número 200 del blog: desde el 5 de marzo de 2009, en el que escribí la primera, hasta el día de hoy. Estamos de celebración doble: tercer cumpleaños, número redondo de entrada. 
Gracias a las personas que estáis al otro lado y que completáis la bitácora al leerla y al comentarla. 
Gracias a l@s visitantes asidu@s y a l@s esporádic@s, 
gracias a quienes nos conocemos en persona y a l@s que aún no. 
Estoy muy emocionada: he crecido escribiendo aquí y este blog forma parte intrínseca de mi desarrollo personal y profesional. Gracias.

Así que vamos a la tarea: es una entrada comprometida y con jugo. 

He estado repasando y me he dado cuenta de que el último mapa de valores personales es del 2009, y he decidido actualizarlo.

¿Qué es y para qué sirve un mapa de valores?


Es un resumen de las bases de nuestra vida. 
De tu vida en concreto. 
Allí puedes ver lo que te hace feliz, los sentimientos, actos, pensamientos con los que te conectas con lo mejor de ti, de la vida, del universo entero. 
Es una pastilla concentrada de lo maravillosa que es la vida, tu vida, de lo fantástic@ que eres tú. Habla de tus máximas capacidades, de los retos, de lo que quieres legar cuando no estés aquí, de todo lo que es importante para ti, de todo aquello con lo que te acercas a donde eres cada vez más feliz, más plen@.
En suma, de todo lo que merece la pena.
El simple hecho de pensar qué quieres en tu vida, escribirlo, redactarlo una y otra vez, tachar, añadir, depurar... con esto ya estás conectando.
Así, cuando dudes, cuando no sepas qué hacer, cuando el día a día nos golpea, lo lees y vuelves a conectar con lo que amas. 

Os presento el mío, actualizado, como ejemplo. Irónicamente en una artista plástica, había cribado mis valores... por escrito. Aquí va la imagen.



Hacer tu propio mapa de valores:


He querido expresar, en primer lugar, mis bases emocionales y éticas: quiero que mis actos estén guiados por amor, sumado a una conciencia de lo que sucede y de cómo estoy, desde la sinceridad. Todo ello, para conseguir y aportar, en lo posible, paz y alegría a este mundo. La rampa es mi medio de conseguir esto y más cosas: acompañar a quienes así lo deseen en el desarrollo de su talento. La sombra fresca del árbol del sentido del humor de un día de primavera-verano define bien el ambiente.
Sobre esas bases, está el amor recíproco de Borja,  mi esposo, y yo. 
Al lado, los niños, niñas y seres especiales, tanto de carne como de alma, a los que amo y junto a los que trabajo y trabajaré durante todos los años de mi vida.
El arte, siempre presente y parte fundamental de esta terraza.
Y continuar aprendiendo, creciendo, atreviéndome.

¿Y tú, tienes ya tus valores?

Mi bendición, un saludo.

Virginia
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sábado, 17 de marzo de 2012

El odio, cáncer emocional


Buenos días y bienhallad@s de nuevo:  

¿Qué tal en estos últimos días de invierno? Aquí han florecido ya todos los árboles más optimistas. Ahora llueve por primera vez en muchos días. 

Por cierto, he recuperado mi cámara de fotos, con un gran alivio. Y gracias a tod@s l@s visitantes de esta bitácora: estamos creciendo día a día en visitas, y es algo que me llena de alegría. Gracias, gracias.

Cambio de tercio: hoy vamos a tratar una emoción altamente negativa: el odio

Qué es el odio, qué es odiar:


Cómo podemos llegar a ese sentimiento, sus consecuencias, cómo evitarlo, etc. Siempre tomado como una primera aproximación, ya que el tema da mucho de sí, y de la manera subjetiva, gráfica e intuitiva que caracteriza este blog.

Comenzamos con la definición de la RAE de las palabras clave, que  sirven de punto de partida en la escalada emocional:

- Enfado: Enojo (// movimiento del ánimo, que suscita ira contra alguien).// Impresión desagradable y molesta que hacen en el ánimo algunas cosas.
- Rencor: (De rancor) Resentimiento arraigado y tenaz.
Odio: (Del latín odium). Antipatía y aversión hacia algo o alguien cuyo mal se desea.
- Cáncer:... //2. Med. Enfermedad neoplásica con transformación de las células, que proliferan de manera anormal e incontrolada.//...//4. Proliferación en el seno de un grupo social de situaciones o hechos destructivos.

El proceso de odiar:


Supongamos que un día, nos enfadamos por algo, con alguien. Puede que esa persona lo haya hecho con intención de herirnos, o sin querer... no es relevante, ya que lo importante es cómo nos tomamos las cosas nosotr@s. Podemos elegir si damos poder a la otra persona para que nos haga daño, enfadándonos, o decidir que no nos va a influir, y seguir con nuestros quehaceres. O tomárnoslo mal en un primer momento, y luego, tras reflexionar, perdonar y olvidar, como se ve en la ilustración de abajo.

 Entonces, la próxima vez que nos airemos, el tronco arderá sobre el suelo emocional limpio.

Ahora bien, ¿Qué sucede si no limpiamos los restos del fuego? Varias cosas: que cada vez es más fácil incendiarnos y la hoguera cada vez mayor, ya que la ofensa actual hace que se reactiven las brasas. 
Hasta que, si no detenemos este proceso, podemos llegar a un punto en el que basta una palabra cualquiera de esa persona o referida al tema volcánico, y nos convertimos en un incendio devastador

Consecuencias de odiar:


Al abrir la puerta al odio, aparecen las consecuencias:
- Creamos un vínculo entre el ser/el objeto odiado y nosotr@s: es una vía de ida y vuelta, y destruye tanto lo que tocan las llamas como a su portador: tú.
Si perseveramos en el odio con los años, nos llenamos de emociones tan intensas y tan negativas que no queda sitio para nada más, a la vez que arrasamos con todo, hasta con lo que amamos. 
- Puede incluso que el ser odiado se convierta en el combustible que da sentido a nuestra vida, a través de la venganza, de sentir alegría cuando sufre, cuando cae enferm@. 
- Damos prioridad a sentimientos negativos, con lo que nuestro interior y el modo en el que tratamos a los seres amados también se resiente. 

¿En qué persona nos convertimos cuando odiamos? ¿Eso queremos ser? ¿Emplear nuestra energía, nuestro tiempo, nuestro pensamiento, en algo con lo que auto-destruirnos?

Como dijo Óscar Wilde en De profundis: "¿Qué será de mi alma si voy a la cárcel sin amor?"

A mí me ayuda mucho la meditación hoponopono, aplicada desde la proyección gestáltica: Si acuso a una persona de traidora (aún siéndolo, o mejor dicho, sobre todo si realmente me ha traicionado), pido perdón por lo que hay de traidora en mí. Si siento odio por una injusticia, busco en mi interior mi parte injusta. Hasta llegar a ese momento de lucidez cálida, en el que deseo lo mejor a esa persona, entiendo sus motivaciones, sus miedos,... y encuentro la paz en el amor. 

Espero que os sirva, lo escribo y lo dibujo de todo corazón.

Mi bendición, un saludo.

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sábado, 10 de marzo de 2012

Bloqueos creativos cotidianos o ¿qué he hecho que se me ha pasado el día sin hacer nada?

Buenos días y bienhallad@s:


¡Ya estoy de vuelta con muchas ganas! Y eso que he estado buscando mi cámara de fotos para descargar las imágenes del taller de Creatividad para Artistas Bloquead@s, con las que quería ilustrar esta entrada, y no la encuentro. Espero que me la haya dejado en uno de los colegios en los que trabajo y que pueda recuperarla... Cruzaré los dedos.


Como no puedo, por tanto, utilizar las fotos de las obras de l@s participantes en el taller, he estado revisando mi base de datos, y he escogido algunas que sirven como metáfora de los bloqueos, y que espero que os gusten. 


Ya hemos hablado otras veces del arte como una fuente de agua: podemos contenerla un tiempo... hasta que se desborda y nos inunda, si no la canalizamos bien y con ello fructifica(mos). Os invito a un autoanálisis sobre los bloqueos creativos más habituales.


¿Te has preguntado alguna vez lo siguiente?: "Si me gusta tanto expresarme artísticamente, ¿qué sucede para que me cueste tanto ponerme a ello"?


Vamos a tratar de averiguar qué sucede desde que decidimos pintar/ensayar/escribir... hasta que nos encontramos, horas después, habiendo hecho cualquier otra cosa y más o menos frustrad@s.

Primero, autoanálisis: ¿Cuáles son tus hábitos más perjudiciales para ti como persona y como artista? Di al menos tres costumbres nocivas respecto a tu cuerpo, a tus emociones, a tus relaciones sociales y a las tareas domésticas. 


Por ejemplo:
- Cuerpo: "no hago ejercicio y cuando quiero ponerme a crear estoy cansada", "me hincho a comer para coger fuerzas y luego me da sueño: claro, me amuermo y me duermo", "Como deprisa y corriendo cualquier cosa y me encuentro sin energía."
- Emociones: "Me enfado con facilidad, y, en vez de aislarme cuando voy a crear, busco el enfrentamiento. Cuando quiero ponerme estoy desquiciada y lo dejo". "Me embarco en la tristeza hasta que me quedo sin ganas"...


- Relaciones sociales: "quedo con gente por compromiso, la verdad es que muchas veces no disfruto y no sé decir que no", "estoy más tiempo del que me gustaría con personas que sé que no me animan a crear", "no quedo con nadie y pierdo la perspectiva"....


- Tareas domésticas: "siempre hay algo que hacer en la casa".


¿Te reconoces en alguna? ¿Cuáles serían las tuyas? Ahora llega el compromiso: ¿Qué pequeño cambio positivo te quieres a hacer en cada área?


Seguimos profundizando: ¿cuál es la actividad que sueles realizar en vez de ponerte a crear?
Puede ser tirarte en el sofá, ver la televisión sin medida, pasar horas en internet (el nuevo agujero negro temporal: entregamos nuestros días minuto a minuto sin darnos cuenta), la vida social (la creación requiere de soledad en muchas de sus fases)...


Ahora es importante tener paciencia con nosotr@s mism@s y con los cambios que queremos generar, tratarnos con cariño y averiguar nuestra motivación interior para ese bloqueo:


1. ¿Hacemos cosas por l@s demás, poniéndol@s siempre por delante de nuestras necesidades? Tal vez entonces necesitemos ser más egoístas y dedicarnos tiempo a lo que nos gusta... A la vez que soportamos que, tal vez, las personas que siempre contaban con nosotros siempre no les guste la idea. Porque, ¿realmente todo lo que hacemos es nuestra responsabilidad? ¿Cómo podemos compartirla? Cuidado con las trampas de virtud, con ser la "perfecta". ¿Eres capaz de vivir sin mantener esa imagen?


2. ¿O hacemos lo que hacemos por una cuestión de minusvaloración, de pensar que no vale la pena, que "no lo merezco"? 


¿Cuáles son tus razones?
Ahora, además, ya no va a ser inocente si decides coger, por ejemplo, el mando de la televisión y te sientas en el sofá "sólo un ratito", porque sabes que van a ser horas. Puedes elegir hacerlo, pero ya desde la conciencia y la responsabilidad.


Recuerda que la virtud está en el medio: no se trata de estar constantemente realizando algo, sino de elegir cosas que nos nutran, que puede ser tirarnos en el sofá una tarde. Ampliar las cosas con las que crecemos.


Mi bendición y hasta la próxima, un saludo.

Virgiñita
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