domingo, 26 de febrero de 2012

La basura no sabe bajar las escaleras o cómo magnificar los problemas

Visita el perfil freelance de Virginia Castanedo en InfoLancer.net

Buenos días y bienvenid@s:

¿Qué tal estáis? Espero que fenomenal, con un proyecto que os entusiasme entre manos.

Esta vez vuelvo con una distancia prudencial entre entradas, para que tengáis nuevo material de reflexión... y para que febrero aumente su cantidad de posts: voy a cerrarlo con el mínimo histórico: tres, salvo que me da tiempo de incluir otro antes del jueves. Bueno, marzo dirá. 

Después del Disminuidor de problemas, tocaba el proceso contrario: cómo convertir algo banal en un problema pantanoso

He hecho un mapa mental ilustrado, pero tiene tantas ramificaciones (el miedo extiende sus tentáculos negros por toda la hoja) que he decidido poner de ilustración una parte de la composición que me inspiró leer "El héroe de las mil caras" de Joseph Campbell, altamente recomendado si no lo has leído. De hecho, este dibujo me inspiró las entradas sobre los problemas, ya que el monstruo Acrecentador me resultó revelador. El número 5 que aparece, la Fe, indica las ocasiones que tenemos que cruzar aún cuando creemos que no hay camino. Sí lo hay, si nuestra intención es recta y beneficiosa para nosotr@s y para l@s demás. 


1. Nos empeñamos en la solución única.

(Que ni llega ni nos conduce al fin del problema, sólo a la parálisis indefinida). Por ejemplo, un caso real: tengo una casa para la que pago una hipoteca alta, y mi solución única es venderla. ¿Qué sucede? Han pasado los años, los precios han bajado, no la he vendido, he seguido pagando y sufriendo. En este caso, se abren muchas posibilidades nuevas: alquilar, por ejemplo. Claro que para ello tenemos que estar preparad@s para ver la solución, muchas veces tan delante de nuestras narices que perdemos la perspectiva. La creatividad, tratar de buscar ideas nuevas para obtener nuevos resultados, como decía Einstein, es fundamental.


2. Posponemos el problema

"Ya se solucionará", "más adelante mis circunstancias serán más favorables". Puede ser por inconsciencia, por evitar nuestra responsabilidad, por negar lo que sucede. Un ejemplo clarísimo: ¿Qué sucede si no bajamos la basura? Que se pudre, hiede, es insalubre... y no sabe bajar las escaleras. Además, tendremos más trabajo: limpiar bien el cubo, higienizar la cocina, soportar el olor adherido, convivir con él. 





3. Acumulación de conflictos:

Si seguimos los puntos 1 y 2, multiplicaremos el número de cuestiones a resolver y su virulencia, ya que no desaparecen. Como las bolsas de basura.

4. Negarnos a pedir ayuda y/o a aceptar la que nos brindan

Puede ser por muchos motivos: orgullo, no tener clara la magnitud del tema que tenemos que resolver, soberbia... cuestiones todas, con las que nos conducimos a la soledad y al abismo. 
La humildad, reconocer que nos hemos equivocado, agradecer la mano que nos tienden de corazón (¡qué fácil es sentirnos bien porque somos nosotr@s quienes ayudamos!, ¿verdad?), reconocer que tenemos un límite al que hemos llegado, o mejor aún, no llegar a ese confín. Permitir que l@s demás también se sientan bien al echarnos un cable, todo esto nos hace mejores personas, más compasivas.

5. Exageración del tema


Compadecernos de lo desgraciad@s que somos, plañir, llorar, maldecir, ponernos las orejeras de lo imposible, dar la espalda a la realidad, culpabilizar a otr@s o un@ mism@, pensar siempre que va a suceder lo peor y además no hacer nada por evitarlo es una profecía autocumplida.

6. Minusvaloración propia.

 Si realmente creemos que no podemos hacer nada, que el problema nos supera, así será, sólo por tener la certeza de ello (aunque no sea verdad). 
En este caso, es útil un listado de cinco cosas que hayamos superado en nuestra vida y escribir al lado los recursos internos que utilizamos para ello. Por ejemplo: dejé de fumar, a base de tenacidad, autocontrol, pensar en un bien mayor a largo plazo, disciplina. Y ahora, ¿cuáles de esos recursos puedo utilizar para solucionar- diluir este problema?

7. Pasar por alto el aprendizaje vital.


 Lo mejor para repetirlo más adelante, ¡cuidado!

Espero que os haya gustado, y hasta la próxima.

Mi bendición, un saludo.

Virginia Castanedo

Creatividad y Educación emocional 
sendarte.arteterapia@gmail.com
679 664 693- 946 022 836
Canal de Youtube: http://www.youtube.com/user/VirginiaCastanedoE?feature=mhee










lunes, 20 de febrero de 2012

Disminuidor de problemas


Buenos días:


¡Aquí vuelvo! Por fin doy señales de vida, quince días después. Disculpad el desierto: creo que la entrada anterior y la ilustración que lleva esta nueva hablan por sí misma de cómo me he encontrado y del proceso que estoy realizando. 


Por suerte, tengo este blog y un compromiso con vosotr@s que me leéis y conmigo misma, de analizar lo que me sucede y estructurarlo y aportar ideas ... o dar, al menos, un dibujo. En el momento en el que soy capaz de plasmar algo en el papel, también lo estoy asimilando. Y me ayuda pensar que puede servir de inspiración para otras personas, como así espero que sea.


Vamos al meollo. En ocasiones en la vida nos encontramos con situaciones que nos causan sufrimiento, para las que no vemos solución, que se enquistan con el tiempo... También pueden ser cuestiones más pequeñas, que aún así dificultan nuestra felicidad.


Cada vez más me doy cuenta de que cómo nos tomemos las cosas es la clave para poder ser felices, y nuestra actitud determina que el problema a resolver sea más o menos grande.



1) El primer paso, es aceptar que hay algo en nuestra vida que necesita una mejora, una solución, más o menos amplia, más o menos apremiante. Y tomar las riendas y nuestra auto-responsabilidad, sin culpa. ¿Cuál es el problema? ¿Es mío? ¿Qué puedo hacer para solucionarlo/ disminuir su virulencia? ¿Qué parte no depende de mí y es necesario que acepte?


2) Y evitar los rescates: en ese momento, cuando intervienen policías y bomberos, es en situaciones de emergencia, de catástrofe... es decir: cuando nos hemos rendido, cuando estamos convencid@s de que lo que sea que nos sucede no tiene solución. 
Estamos viendo lo que supone el rescate de países y de hipotecados: una deuda cada vez más grande, que se convierte en inasumible, muchísimo peor que al comenzar. 


3) Lo que no tiene que ver con pedir ayuda, algo muy necesario. Muchas veces nos ahorraríamos mucho sufrimiento si fuéramos capaces de pedir que alguien nos eche una mano. 


La diferencia entre ambas actitudes es que cuando quieres que te rescaten has cedido toda la responsabilidad en lo que te sucede, te has rendido y te has desahuciado a ti mism@, ; y cuando pides ayuda, es para coger fuerzas para seguir adelante.


4) Por eso, en el dibujo se ve que el primer paso es el Scaner de realidad total, es decir: poner las cosas en su justa medida, eliminando los elementos tóxicos que hinchan la cuestión.
Ejemplo: pasar del "tengo una deuda inmensa" a "mis gastos mensuales son 1.111 euros y mis ingresos 777". El resultado nos puede gustar más o menos, pero es lo que hay, la Realidad total. Y es necesario conocer todos los detalles para poder realizar el plan de acción efectivo, después de haber asimilado lo que no depende de nosotr@s. 


5) El siguiente paso, tratando de aceptar lo que sucede constantemente, es dividir el problema en diferentes temas a resolver, de un tamaño que podemos asumir, e ir resolviéndolos uno a uno.  



Todo esto es, lo sé, perfectamente lógico... sólo que, en medio de la vorágine y de la carga, es necesario recordarlo, volver a la esperanza, confiar.






En la siguiente entrada, el Agrandador de problemas, y estoy preparando también una comparación detallada de las que suelo hacer, entre el capitalismo y la evolución (o involución) humana (y artística). ¡Espero que os guste y os sea útil! 


Como siempre, comentarios, sugerencias y temas que os interesen, bienvenidos. ¡Gracias por participar!

Mi bendición:


Virginia Castanedo


Creatividad y Educación emocional 
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Canal de Youtube: Elcaminocreativo 




domingo, 5 de febrero de 2012

¿Acepto y me responsabilizo o me culpo y me cargo?


Buenos días y bienhallad@s de nuevo en este blog, en especial a l@s recién incorporad@s: Brufresnen yJohn Vinet:´


Me alegra mucho volver a escribir, sumado a que además ayer hice también las ilustraciones. Espero que os guste y/u os sea útil...


Estas casi dos semanas sin escribir aquí me han servido para darme cuenta de una serie de cosas, y como ya sabéis que no doy puntada sin hilo,  he aprovechado lo que me sucedía para hacer revisión de conciencia, unos mapas mentales... y la nueva entrada, esta que os presento. 

Trata sobre la diferencia entre culpa y responsabilidad y sus respectivas consecuencias: cargar con lo que no es nuestro o aceptar lo que sucede.



La primera  imagen nos muestra una persona que acepta lo que la toca en ese momento y camina, avanza. No se lamenta por el peso, ni por las molestias, ni se dice "por qué a mí", ni se detiene esperando que desaparezca. Eso es aceptar y autorresponsabilizarte. Tal vez más adelante, en algún momento el camino, pueda dejar esa mochila, si bien eso ahora no importa: podría hacer el resto del viaje con ella. 


Ahora bien, en muchas ocasiones cogemos lo nuestro y lo que es de otras personas.


 "Mi pareja/mis hij@s no van a poder con esto, ya lo hago yo." Al saco, no pasa nada, es tan sólo un poco más de peso. 
"Siento que no tengo permiso para disfrutar, primero es la obligación". Al saco también.
"Si no me preocupo me da la impresión de que no me importa, así que estoy siempre preocupad@". Adentro.
"¿Cómo voy a dejar que x tenga que pasar por esto? Ya me hago cargo yo de la deuda "(aunque no tengas dinero tú tampoco). El saco es amplio, adentro también.


¿Te van sonando familiares estas frases, u otras? ¿Reconoces cargas que no son tuyas? ¿Podrías enumerarlas?


Y un día, cuando quieres darte cuenta, llevas los pesos de todo el mundo que te rodea, llegando poco a poco al agotamiento, al desgaste, hasta tu límite. Abajo, mi autorretrato en plena faena.



Ahora bien, ¿cómo van a aprender esas personas, si  pones sobre tus hombros sus responsabilidades, es decir, las cuestiones que tienen que solucionar para el siguiente paso evolutivo? La situación en la que estamos ahora, cada un@, es consecuencia de acciones y decisiones tomadas anteriormente. Si no aprendemos, repetiremos más adelante, con más virulencia, los mismos errores. 
Y creer que puedes ayudar a todo el mundo es más una cuestión de ego. 
¿Qué estas evitando en tu propia vida para preferir intervenir en la de otras personas?
¿En qué emplearías tu tiempo?
Aceptar que cada persona tiene su camino, aunque eso implique algo tan difícil como estar allí, esperando amorosamente sin intervenir, para cuando vuelvan, herid@s.



Si haces como yo e insistes en cargar con tus preocupaciones, propias y ajenas, todo el rato, llega un momento en que quiebras y rompes por algún lado, o por todos a la vez.
Generalmente, nuestro cuerpo hace una advertencia seria de que hay que parar y descargar.


¿Y cómo podrás entonces hacer cualquier cosa por nadie, si estás atrapad@ en tu propia trampa de virtud? Porque la culpabilidad tiene mucho que ver con el sacrificio público, como l@s mártires, para que todo el mundo vea lo "buena" que soy. 

¿Has dicho alguna vez "con lo que yo me he sacrificado por ti"? Igual llega el momento de empezar a auto-responsabilizarte para tener una vida lo más plena posible. 



Porque sólo cuando estoy bien, es cuando puedo acompañar a otr@s en su camino.



Mi bendición:


Virginia Castanedo


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